La Paella Alicantina


LA PAELLA ALICANTINA

La paella es quizá el plato de origen español más conocido en el mundo y recibe su nombre por la gran sartén en la que se cocina. Se originó entre los siglos XV y XVI.

La popularidad de este plato ha hecho que, en la actualidad, se haya expandido con gran cantidad de variantes adaptadas en los ingredientes a las diversas regiones de la cocina española. El 9 de noviembre de 2021 fue declarada Bien de Interés Cultual.

El arroz en la terreta es religión, tanto que muchos restaurantes de la capital se han agrupado dentro una marca registrada denominada como Alicante Ciudad del Arroz. Es un plato que ha superado fronteras y se puede encontrar en cualquier lugar del mundo. La globalización ha dado lugar a realizaciones de la paella fuera del territorio español, y en algunos casos el plato cobra identidad propia del lugar.

Por otro lado, esta popularidad ha hecho que la paella haya ido sufriendo transformaciones desde la receta original. En sus orígenes los ingredientes de la paella eran, las aves, el conejo de campo o liebre, las verduras frescas que se tuvieran al alcance, arroz, azafrán y aceite de oliva que se mezclaban en la paella con el agua y se cocinaban lentamente a un fuego efectuado con leña de ramas de naranjos, que al mismo tiempo dan sabor y un olor característico.

Actualmente, es uno de esos platos que admite prácticamente cualquier ingrediente, cada maestrillo utiliza el que más le gusta y nunca hay una paella igual a otra. No existe una receta que unifique la gran variedad de posibilidades de este plato.

La paella desde sus inicios ha sido un plato que reúne a la gente para celebrar un evento. Se trata de un plato fundamentalmente festivo. No obstante, existen fiestas culinarias hoy en día en honor a la paella y se denomina Paelles al Carrer.

De hecho, en la Comunidad Valenciana siempre se ha asociado la paella al elemento festivo. Debido a su laboriosa preparación y a que sus ingredientes fueron un lujo para la mayoría de la población durante mucho tiempo, cuando había que realizar alguna celebración la paella era el plato elegido.

Entre algunas de las especialidades, podemos hablar del arroz al horno y del arroz con costra, o del clásico arroz a banda. También encontramos el arroz negro, arroz del senyoret, arroz con pata o arroz de magro y verduras.

Se funden así en un mismo plano la costa y el interior, demostrando que pueden combinar a la perfección los productos del mar con las referencias de la tierra. Hablamos de gambas, cigalas, salmonetes, rapes y langostas en los arroces marineros, cambiando de tercio si nos adentramos en el corazón de la provincia. Allí la voz cantante la llevan las hortalizas y las verduras, a las que siempre acompañan con éxito diferentes animales. Y, por último, el conejo y los caracoles, reyes del baile arrocero, que también se surten de pollo, magro de cerdo o incluso algunas melosidades como la pata de ternera.
 
En Alicante capital está muy extendido el arroz de marisco, una opción excelente para las comidas de verano. A partir de caldo de pescado y mejillones, gambas y cigalas, se elabora la paella alicantina.

Queda claro por tanto que, No existe una receta que unifique la gran variedad de posibilidades de este plato.


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